Funcionarios de la DEA conducen a Nicolás Maduro y a Cilia Flores a una prisión preventiva durante un traslado bajo custodia.
Han pasado exactamente 24 horas desde que el cielo de Caracas se llenó de truenos y luces que nadie imaginaba. Menuda sorpresota.
Te lo cuento, el sábado 3 de enero de 2026, en plena madrugada, la Operación Absolute Resolve irrumpió como un rayo en la oscuridad. Una misión militar estadounidense de precisión quirúrgica que nadie vio venir, ni Maduro, ni sus generales, ni nosotros los venezolanos que llevamos años esperando un amanecer diferente.
Yo misma vi la rueda de prensa desde Mar-a-Lago, Florida. El presidente Donald Trump, flanqueado por el general Dan Caine, Marco Rubio y otros, describiendo con detalle esa operación planeada durante meses. Parecía que estuviera escuchando como narraban una peli de acción, pero esta vez era un hecho y para los venezolanos histórico y demasiado importante.
Más de 150 aeronaves F-22, F-35, bombarderos, helicópteros de Delta Force surcaron la noche. Explosiones controladas neutralizaron defensas; las fuerzas especiales descendieron sobre el complejo fortificado donde dormía el dictador. Maduro intentó correr hacia su búnker, pero no alcanzó a cerrar la puerta. En minutos, él y Cilia Flores se rindieron. Sin bajas estadounidenses fatales. La pareja presidencial fue traslada al buque USS Iwo Jima y luego a Nueva York, donde enfrentarán cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas destructivas.
Para Maduro, la sorpresa fue absoluta; el hombre que se creía intocable, que desafiaba al mundo desde su palacio blindado, despertó encadenado, camino a una celda en Manhattan. Para nosotros, los venezolanos, el impacto fue igual de brutal, un enero que comenzó con la rutina de la supervivencia se transformó en un torbellino de esperanza… y de incertidumbre profunda.
Porque, aunque el símbolo del régimen ya no está en Miraflores, Venezuela aún no es libre. El chavismo no era solo un hombre, era y sigue siendo una red arraigada de poder que tiene raíces en Cuba y 26 años de soporte vital gracias a la diplomacía internacional.
El Tribunal Supremo, leal hasta el final, declaró “ausencia temporal” y designó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada (artículo 234 de la Constitución de Venezuela), permitiéndole gobernar hasta 90 días renovables sin elecciones inmediatas. Ella apareció en cadena nacional, rodeada de Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, denunciando un “secuestro” y llamando a la “resistencia”.
El aparato represivo permanece intacto, colectivos armados, instituciones capturadas, fuerzas de seguridad que aún responden a los viejos mandos. Miles de presos políticos siguen en las cárceles. Los exiliados no pueden regresar con seguridad. La economía devastada no se reconstruye en un día.
Este golpe histórico nos tomó a todos por sorpresa en los primeros días de enero, a ellos, con la caída fulminante de su líder; a nosotros, con una esperanza que duele por lo repentina. Pero la euforia inicial debe dar paso a la prudencia absoluta.
Actuemos con calma, unidad y ojos abiertos. No dejemos que divisiones o imprudencias diluyan esta oportunidad histórica. La esperanza está viva, pero el camino apenas empieza.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., detalló en conferencia de prensa que la Operación Absolute Resolve involucró más de 150 aeronaves lanzadas desde 20 bases en el hemisferio occidental.
Aeronaves mencionadas específicamente
- Cazas de combate:
- F-22 Raptor (stealth).
- F-35 Lightning II (stealth).
- F/A-18 Super Hornet.
- Bombarderos:
- B-1 Lancer (o B-1B).
- Otros aviones:
- EA-18 Growler (guerra electrónica).
- E-2 Hawkeye (alerta temprana aérea).
- Helicópteros:
- MH-60 y MH-47 modificados (operados por el 160th Special Operations Aviation Regiment para inserción y extracción de fuerzas especiales Delta Force).
- Numerosos drones no tripulados (incluyendo posiblemente RQ-170 Sentinel stealth para vigilancia).
Cargueros
No se mencionaron aviones cargueros específicos como C-17 Globemaster o C-130 Hercules en las declaraciones de Caine (ni en fuentes como NYT, Reuters, BBC o Defense). El enfoque estuvo en cazas, bombarderos, helicópteros y drones para suprimir defensas aéreas, proporcionar cobertura y realizar la extracción nocturna.
El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos "run the country" (administrará el país) temporalmente hasta lograr una "safe, proper, and judicious transition" (transición segura, adecuada y prudente). Mencionó que empresas estadounidenses estarán "very strongly involved" en la industria petrolera venezolana, y no descartó "boots on the ground" si es necesario para estabilizar la situación. Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio indicó que no se planean más acciones militares por ahora, ya que el objetivo principal (captura de Maduro por cargos de narcoterrorismo) se cumplió.
Por su parte, la oposición a cargo de María Corina Machado y Edmundo González, insiste en que González es el presidente legítimo electo en 2024, y ven la captura como oportunidad para una transición democrática real, pero no hay indicios de que EE.UU. los impulse directamente por ahora.
En resumen, hay un vacío de poder aparente, EE.UU. claims control temporal pero sin ocupación física masiva, mientras el régimen chavista mantiene el aparato estatal y rechaza cualquier cambio impuesto. La situación es volátil, con condenas internacionales (de Rusia, Irán, Cuba, etc.), convocatorias al Consejo de Seguridad de la ONU y riesgos de inestabilidad interna. Los detalles de cómo se implementará la "transición comandada por EE.UU." siguen sin precisarse, y podría evolucionar en las próximas horas o días.
Amanecerá y veremos.